El libro de los Hechos y la historia de la iglesia primitiva

El libro de los Hechos. Imagen: Jan van 't Hoff/Gospelimages.com.

El libro de los Hechos es el vínculo histórico entre los Evangelios y las Epístolas en el Nuevo Testamento. Único libro histórico del Nuevo Testamento, Hechos registra la historia desde la ascensión de Jesús hasta el período de las Epístolas. Durante este tiempo, que equivale a una generación (unos 40 años), la iglesia hace la transición de una membresía predominantemente judía a una predominantemente gentil.

Así, podemos decir que el libro de los Hechos constituye el registro histórico inspirado de la expansión de la iglesia cristiana primitiva. El tiempo que abarcan los acontecimientos narrados en Hechos va desde la ascensión de Jesús y el derramamiento del Espíritu Santo en ca. 30 d. C. hasta el encarcelamiento del apóstol Pablo en Roma en ca. 62 d. C.

Datos introductorios de Hechos

Autor y fecha

No se puede poner en duda que tanto el libro de los Hechos como el Evangelio de Lucas provienen del mismo autor. Ambos libros dedicados a la misma persona, Teófilo, mantienen similitudes inconfundibles en estilo literario, vocabulario e ideas teológicas.

Si el Evangelio fue escrito poco antes del 70 d. C., Hechos debe haber sido compuesto muy cerca de la misma fecha. Algunos eruditos, sin embargo, fechan el libro de Hechos más temprano, alrededor del año 62 d. C., debido a que termina abruptamente con el encarcelamiento de Pablo en Roma.

Contribución teológica

Aunque el libro lleva el nombre de «Los Hechos de los Apóstoles», bien podría llamarse también «Los Hechos del Espíritu Santo», porque el libro menciona al Espíritu unas setenta veces.

En las palabras iniciales del libro, Jesús recuerda a sus discípulos la promesa del Padre (Hch. 1:4-8); y diez días después la promesa se cumple, cuando el Espíritu desciende con poder sobre los discípulos reunidos en el día de Pentecostés (Hch. 2:1-4). Este evento sobrenatural es lo opuesto al juicio de la Torre de Babel, donde las lenguas fueron confundidas y las naciones se separaron al no entenderse (Gn. 11:1-9).

Consideración especial

Siendo un libro que registra hechos históricos, notablemente casi una quinta parte del libro de los Hechos está formado por discursos, principalmente de Pedro, Esteban y Pablo. Todos estos discursos tienen en común el marco básico de la proclamación apostólica del evangelio:

  1. Ahora se están cumpliendo las promesas de Dios hechas en el Antiguo Testamento.
  2. Jesús de Nazaret es el Mesías que ha venido. Ha hecho bienes y obras prodigiosas por el poder de Dios, fue rechazado y crucificado según el propósito de Dios, pero también resucitó de entre los muertos y ahora reina por el poder de Dios, y vendrá otra vez a juzgar y a restaurar todas las cosas conforme al propósito divino.
  3. Todos los que escuchan este mensaje deben arrepentirse y ser bautizados.

Claves de Hechos

  • Palabra clave: Poder para testificar. Como ya hemos dicho, debido al fuerte énfasis de Lucas en el ministerio del Espíritu Santo, este libro bien podría llamarse: «Los Hechos del Espíritu de Jesús obrando en y a través de los Apóstoles».
  • Versículos claves: Hechos 1:8 y 2:42-47
  • Capítulo clave: Hechos 2. El capítulo 2 de Hechos narra los acontecimientos sobrenaturales y transformadores del día de Pentecostés, cuando después de esperar según el mandato de Cristo hasta que llegara la promesa del Padre, viene el Espíritu Santo sobre los discípulos para darles poder y guiar su testimonio. Ese día, el Espíritu Santo transforma a un pequeño grupo de personas temerosas en una iglesia floreciente y mundial, que está siempre avanzando y dando testimonio de Jesús y el reino de Dios.

Síntesis de Hechos

Testigos en Jerusalén (Hch. 1:1-8:4)

Después de aparecer a sus discípulos durante cuarenta días (Hch. 1:3), el Señor resucitado les ordena que esperen en Jerusalén por el cumplimiento de la promesa del Padre acerca del Espíritu Santo. Diez días después de su ascensión, esta promesa se cumple de una forma extraordinaria cuando, repentinamente, los discípulos reciben poder de lo alto y son llenos del Espíritu Santo. Ese mismo día, unas tres mil personas en Jerusalén responden con fe salvadora a la poderosa predicación de Pedro.

Poco tiempo después, luego de sanar dramáticamente a un hombre que era lisiado de nacimiento, Pedro pronuncia un segundo mensaje fundamental al pueblo de Israel, que tiene como resultado miles de conversiones más. Sin embargo, la oposición no se hace esperar: los apóstoles son llevados a prisión y perseguidos a causa de su testimonio. Por el lado de la vida interna de la iglesia, Ananías y Safira son disciplinados fatalmente debido a su deshonestidad; y a raíz de un conflicto entre grupos, siete hombres son elegidos para ayudar a los apóstoles, entre ellos Esteban y Felipe.

Esteban, quien también eran un buen maestro y predicador, es llevado ante el sanedrín; en su defensa, hace un resumen de las Escrituras y la historia de Israel para demostrar que Jesús, a quien condenaron y mataron, era el mismo Mesías prometido. Los miembros del sanedrín reaccionan violentamente ante las palabras de Esteban, lo arrastran fuera de la ciudad y lo convierten en el primer mártir cristiano.

Testigos en Judea y Samaria (Hch. 8:5-12:25)

Felipe va hasta la provincia de Samaria y proclama allí con éxito el nuevo mensaje a un pueblo históricamente odiado por los judíos. Pedro y Juan confirman su trabajo de evangelización y ejercen su autoridad apostólica impartiendo el Espíritu Santo a los nuevos miembros de la iglesia de Cristo.

Por otro lado, la soberanía de Dios transforma a Saulo, el perseguidor, en Pablo, el apóstol a los gentiles; sin embargo, Dios usa a Pedro para introducir el evangelio entre este nuevo grupo por primera vez. En una visión especial de parte de Dios, Pedro comprende que Jesús ha roto la barrera entre judíos y gentiles. Después de que el centurión Cornelio y otros gentiles vienen a la fe en Cristo por medio de su predicación, Pedro convence a los creyentes de Jerusalén de que «también los gentiles habían recibido la palabra de Dios» (Hch. 11:1).

La nota destacada es: A pesar de sufrir más y más persecución, la iglesia de Jesús de Nazaret sigue creciendo, extendiéndose a través del Imperio Romano.

Testigos hasta los confines de la tierra (Hch. 13-28)

A partir del capítulo 13 de Hechos, Lucas cambia el enfoque de Pedro a Pablo, así como Antioquía de Siria reemplaza gradualmente a Jerusalén como epicentro de la iglesia. Los tres viajes misioneros del apóstol Pablo se originan en esta ciudad.

El primer viaje (48-49 d. C.) se concentra en las ciudades de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra y Derbe, todas en la provincia de Galacia. Al término este viaje, se celebra un concilio entre los apóstoles y ancianos de las iglesias para determinar que los convertidos gentiles no necesitan someterse a la ley de Moisés. 

El segundo viaje misionero (50-52) lleva a Pablo una vez más a las iglesias de Galacia y, luego, por primera vez pasa a Macedonia y Grecia. Pablo dedica mucho tiempo a la obra misionera en las ciudades de Filipos, Tesalónica y Corinto, y luego regresa a Jerusalén y Antioquía.

En su tercer viaje (53-57 d. C.), Pablo pasa casi tres años en la ciudad de Éfeso, en Asia menor, antes de visitar Macedonia y Grecia por segunda vez. Aunque en el camino se le advierte de las cosas que le sucederán si va a Jerusalén, Pablo no puede ser disuadido. No pasa mucho tiempo en Jerusalén antes que Pablo sea acusado de introducir gentiles en el templo y enseñar cosas contrarias a la ley. Solo la intervención del tribuno romano impide que sea muerto por la multitud.

La defensa de Pablo ante el pueblo y ante el sanedrín produce violentas reacciones, pero cuando el tribuno se entera de una conspiración para asesinar a Pablo, lo envía en calidad de prisionero a Félix, el gobernador residente en Cesarea. Durante sus dos años de prisión allí (57-59 d. C.), Pablo defiende la fe cristiana delante de Félix, Festo y Agripa. Su apelación al César le obliga a un largo viaje hacia Roma, donde se le pone bajo arresto domiciliario hasta ser juzgado.

¿Por qué es importante el libro de los Hechos?

El libro de los Hechos es importante para entender el resto del Nuevo Testamento y la Biblia como un todo, porque proporciona un contexto histórico para los otros libros. Cuenta la historia de cómo nació la iglesia primitiva y cómo se extendió por todo el Imperio Romano. Esto nos ayuda a comprender el desarrollo de la doctrina y la práctica cristianas.

El libro de los Hechos también proporciona información importante sobre la vida y el ministerio de Jesucristo. Muestra cómo Jesús cumplió las profecías del Antiguo Testamento y cómo estableció la iglesia como su cuerpo en la tierra. Esto nos ayuda a comprender el significado de la muerte y resurrección de Jesús y las implicaciones de sus enseñanzas para nuestras propias vidas.

Además, el libro de los Hechos es un recurso valioso para comprender el papel del Espíritu Santo en la vida de la iglesia. Muestra cómo el Espíritu Santo capacitó a los primeros cristianos para vivir y testificar de Cristo. Esto nos ayuda a comprender cómo el Espíritu Santo puede empoderarnos también para vivir nuestras vidas para Cristo hoy.

En resumen, el libro de los Hechos es un libro esencial para entender el Nuevo Testamento y la Biblia como un todo. Proporciona un contexto histórico para los otros libros del Nuevo Testamento, ideas sobre la vida y el ministerio de Jesucristo y un recurso valioso para comprender el papel del Espíritu Santo en la vida de la iglesia.

Aquí hay algunas formas específicas en las que el libro de los Hechos nos ayuda a entender el resto del Nuevo Testamento:

  1. Proporciona un contexto histórico para las epístolas paulinas. Las epístolas paulinas fueron escritas a iglesias que fueron fundadas durante el período de tiempo cubierto por Hechos. Al leer Hechos, podemos obtener una mejor comprensión de los desafíos y oportunidades que enfrentaron estas iglesias.
  2. Nos ayuda a comprender el desarrollo de la doctrina cristiana. El libro de los Hechos registra la lucha de la iglesia primitiva por comprender y aplicar las enseñanzas de Jesucristo. Esto nos ayuda a comprender cómo se ha desarrollado la doctrina cristiana a lo largo del tiempo.
  3. Proporciona ejemplos de la vida cristiana. El libro de los Hechos contiene muchas historias de los primeros cristianos que vivieron sus vidas de una manera fiel a Jesucristo. Estas historias pueden inspirarnos a vivir nuestras propias vidas de una manera que agrade a Dios.

El libro de los Hechos es un recurso valioso para entender mejor el Nuevo Testamento en particular, y la Biblia en general. Es un libro que todos deberíamos leer y estudiar detenidamente. ¿Has leído el libro de los Hechos completo por lo menos una vez?

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